Gemechu Y, Seifu D, Tigneh W y Labisso WL
Antecedentes: El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más terribles, con la mayor mortalidad y morbilidad en mujeres tanto en países de bajos como de altos ingresos. Las citoqueratinas se pueden aplicar como herramientas moleculares no invasivas, eficientes y satisfactorias para monitorear y predecir la respuesta a la quimioterapia para el cáncer de mama. Objetivo: Este estudio tuvo como objetivo explorar la posible aplicación de ccCK18 como un biomarcador molecular para monitorear y predecir la eficacia de la quimioterapia en pacientes con cáncer de mama. Metodología: Se realizó un estudio prospectivo en 40 pacientes con cáncer de mama y 38 individuos de control aparentemente sanos en el Hospital Especializado Black Lion. Se obtuvieron muestras de sangre de los sujetos de estudio y los grupos de control antes de la quimioterapia, a las 4 y 6 horas después de la quimioterapia. Se aplicó un ensayo ELISA para medir la citoqueratina 18 escindida por caspasa plasmática (ccCK18). La asociación entre la expresión de ccCK18 y la metástasis tumoral y los estadios y grados se determinaron con ELISA. También se realizaron diferentes pruebas bioquímicas para investigar la función del hígado en relación con el nivel de ccCK18 con respecto a la quimioterapia contra el cáncer. Se aplicaron las pruebas de rangos con signo de Wilcoxon, rho de Spearman y t-test pareadas como herramientas estadísticas para determinar asociación y correlación entre los diferentes parámetros del estudio. Un valor p de <0,05 se consideró estadísticamente significativo. Resultados: Los niveles basales de ccCK-18 plasmático fueron significativamente más altos en pacientes con cáncer de mama que en el grupo control (% IC= 95%, p<0,05). El nivel de ccCK-18 también aumentó significativamente a las 6 horas después de la quimioterapia (p<0,05). Los pacientes con tamaño de tumor pT3 mostraron el nivel medio más alto en comparación con otros tamaños de tumor. Se observó que el nivel de ccCK-18 era más alto entre los pacientes con metástasis a distancia que en los pacientes no metastásicos. Los niveles de lactato deshidrogenasa (LDH) también se elevaron a las 6 horas, después de la quimioterapia. Las pruebas de función hepática plasmática (ALT, AST, ALP y bilirrubina total) fueron normales antes y después de la quimioterapia, lo que indica que no hubo daño hepático importante después de la quimioterapia. Conclusión: el nivel de ccCK-18 en sangre podría usarse como un biomarcador molecular para monitorear la enfermedad y predecir la respuesta de los pacientes a la quimioterapia para el cáncer de mama, particularmente en entornos de bajo riesgo; sin embargo, se justifican más estudios con otros protocolos para adaptar mejor el tratamiento de quimioterapia.
Comparte este artículo